Centro Virtual

Artículos de Especialistas


 incluir sub secciones    
Para padres

Un doble nacimiento

Con este título nos referimos al hecho que con el nacimiento de un bebe existen dos eventos que se conjugan e interactúan, pero que no siempre van en paralelo. El primero de ellos es el nacimiento de un cuerpo que se muestra completo y por otro el psiquismo, un espacio que se inicia.

Cuando decimos que se inicia queremos decir que se empieza a construir, no es algo con lo cual se nazca, sino que su desarrollo depende totalmente de la interacción con una serie de personajes que constituyen su entorno y que llamamos medio ambiente.

Lo que resaltamos en el título es que en el ser humano la satisfacción de las necesidades del cuerpo tales como alimentación, salud, etc, van entretejidas, anudadas, con el cuidado de necesidades de otro orden tales como el afecto, la comunicación, de la conjugación de ambos aspectos depende el desarrollo integral de la persona.

El recién nacido percibe muy poco de su entorno, no hay un “yo” que reconozca lo que sucede a su alrededor, no tiene ninguna categoría mental que le permita entender el mundo, darle significado o interpretación, lo mismo ocurre con respecto a las sensaciones internas, este no reconoce cuando siente hambre o frío, estas sensaciones simplemente se viven como cierto malestar e incomodidad y la reacción probablemente sea el llanto, una reacción involuntaria pero que va a tener una respuesta en el adulto que esté a su cuidado y en esos primeros encuentros aparecerá un esbozo de comunicación, de lenguaje. Lo que queremos decir es que el ser humano aunque suene redundante se Humaniza por la presencia del OTRO.

No existe posibilidad que un bebe pueda vivir sin esta presencia. Desde la perspectiva del adulto que recibe y mira al pequeño el tema es distinto, para este el bebe existe como un individuo completo, con un nombre, una historia que empezó a escribirse mucho antes de su concepción, acompañan una serie de fantasías, deseos, que van a determinar la manera que tenemos de acercarnos al niño.

La especie humana nace especialmente indefensa, necesita para vivir del cuidado prolongado de los adultos, pero esta aparente desventaja inicial paradójicamente hace posible el desarrollo intelectual, la construcción de los vínculos para poder vivir en sociedad, la aparición del lenguaje y todo aquello que conocemos como cultura. Esta dependencia del pequeño nos habla de la importancia de los primeros años de vida, es en este periodo que se adquieren la mayoría de competencias no sólo intelectuales sino que se construye la forma de relacionarse con los demás, la manera de enfrentarse al mundo.

Si nos detenemos a mirar todo lo adquirido en la primera infancia, el bebé ha pasado de ser ese potencial indefenso del cual hablamos a una persona con la cual nos podemos relacionar, con un lenguaje que nos permite conversar, con una personalidad más o menos definida, capaz de movilizarse por sus propios medios, independiente para muchas de sus actividades, listo y motivado para el aprendizaje, capaz de vivir en sociedad.

Si somos consientes de la importancia de esta primera infancia, entonces nos toca brindarle un medio lo suficiente mente adecuado para que estas habilidades se desarrollen de la mejor manera posible. Esto pasa por la lectura de sus necesidades, de respetar sus tiempos, de brindarle un mundo en que se sienta seguro, en el cual confiar.


Autor:  Rosa Maria Estenssoro, psicóloga.